Según un informe, las importaciones de marroquinería crecieron 32,15% en unidades y descendieron 18% en dólares en el primer semestre de 2017, respecto de igual período del año pasado, de acuerdo con datos de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y Afines (Cima).

Ariel Aguilar, integrante de la Confederación Empresaria de la República Argentina y titular de Cima, se refirió a ese aumento y señaló que “para quienes producimos acá siempre ha tenido valor internacional, siempre le planteamos a los gobiernos que tiene que haber un valor diferencial para el consumidor local”. Además, alertó que la mayor parte de la producción “se va sin manufacturar”.

El empresario indicó su pesar por el 221 por cierto con que en los primeros 3 meses de 2017 se superó al mismo periodo del 2016, situación que se da “en el país del cuero y de las vacas”. “Es un golpe fuerte que se vio en los insumos básicos, las tarifas, pero el más fuerte es el de la caída del consumo. Del 25 al 30% en sectores, y es lo que más nos afecta e impacta directamente en los productos que fabricamos nosotros”, afirmó.

El cuero se divide en dos, una parte flor, la más linda, y la otra es el descarne, que es un cuero más armado. Según Aguilar, ambos aumentaron constantemente. “Hoy se está pagando un metro de cuero entre 450 y 600 pesos, aun con la caída del consumo y según la curtiembre. Esto resulta en que muchas están fabricando un cuero vinílico. En algunos lugares está prohibido decir cuero ecológico, porque engaña al consumidor”.

“El cuero toma un precio de referencia que es el valor Chicago, donde cotiza el valor internacional. Por eso pedimos un valor diferencial. Están caros los productos porque también es una locura cómo se maneja la cadena de comercialización en la Argentina. Es una cuestión de formación de precios”, detalló. En ese sentido, enfatizó las condiciones que se dan por ejemplo en Chile para determinar los costos finales de los productos.

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