En la provincia de Santa Fe, con más del 97% de las mesas escrutadas, finalmente los números señalaron que el peronismo dio vuelta la elección y le ganó a Cambiemos por apenas poco más de diez mil votos. Así, el Frente Justicialista de Santa Fe, encabezado por Agustín Rossi, obtuvo 502.932 votos (27,87 por ciento), relegando al espacio oficialista al segundo lugar con 489.537 (27,13 por ciento). Por su parte, el Frente Progresista Cívico y Social, que gobierna la provincia, quedó en tercer lugar con 215.863 votos (11,96 por ciento).

En un primer momento, el macrismo vendió la imagen de un triunfo contundente a nivel nacional; pero pasada la medianoche, el avance del escrutinio le dejó una victoria más moderada. Si el triunfo no fue total, sino un “empate técnico” como en la provincia de Buenos Aires; en casos como Santa Fe se convirtió en una derrota.Para octubre, la provincia renovará 9 de las 19 bancas que le corresponden en la Cámara de Diputados.

“Escucho muchos análisis de causas de la victoria o la derrota, y eso es simplificar las cosas, hacer reduccionismo. Habría que hacer una entrevista a cada uno de los más de 30 millones de ciudadanos que votaron”, analizó el periodista Carlos Campolongo, en exclusivo para Saber que se puede, por AM 1300 Radio La Salada.

Consultado por sus sensaciones sobre la larga noche de recuento de votos, el panelista de Intratables opinó que los discursos de anoche “eran demasiado eufóricos”. Todo eso le causó “primero, sorpresa, segundo, vergüenza. Si uno quiere cambiar en serio debería hacer un factor diferenciador con lo que ocurría con el anterior gobierno. Es la reproducción de lo que ocurrió con el balotaje. Es escandaloso, poco pedagógico”.

Por el lado de la oposición encarnada en el justicialismo, sostuvo: “Había tres ventanillas donde había peronistas. La pregunta fundante es qué es el peronismo, que se encuentra ante una encrucijada histórica. Puede convertirse en una pieza de museo referencial, o un proceso de renovación o refundación, reconstituirse como movimiento nacional”.

“Hace falta recrear una doctrina nacional para el siglo XXI, con los problemas del siglo XXI. Nos falta la búsqueda de los consensos. La fuerza bruta se termina imponiendo, que también es que la tercera parte de nuestra población esté bajo la línea de pobreza, eso también es violencia social. Este no es el gobierno de la verdad, como no es un cambio que el domicilio de dos candidatos del oficialismo sea en Capital y vayan por la provincia, algo que la misma gobernadora criticó. Las recetas no las da el márketing político”, sentenció Campolongo.

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