Octubre es el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama y un tema que no se suele abordar es el después de la operación. ¿En qué consiste la reconstrucción mamaria? ¿Cualquier mujer puede someterse a una? ¿Pasar por una intervención quirúrgica vale la pena? ¿Qué tan parecido será con su seno natural? Esos son algunos de los interrogantes que surge en las mujeres a la hora de tomar esta decisión.

Desde un punto de vista estético, una buena reconstrucción permitirá recrear el espacio entre ambas mamas, la proyección de la misma, el volumen y el diámetro. Asimismo, las características individuales, como la forma original del pecho y la elasticidad de la piel, influirán en la reconstrucción. La Asociación Argentina de Cirugía recomienda que las mujeres hablen con otras pacientes que fueron sometidas a cirugía reconstructiva, ya que pueden dar una perspectiva personal que el profesional médico no tiene.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA

Forma: el seno reconstruido puede ser más plano, más redondo o tener menos proyección que el seno original,dependiendo si se reconstruye con implantes o con el propio tejido. La mayoría de las reconstrucciones con implantes utilizan silicona, pueden ser anatómicos (forma de gota) o redondos, logrando un seno parecido al contralateral y casi siempre se colocan debajo del músculo pectoral, para aumentar.

Tamaño: si la edad, la genética, la gravedad o la lactancia han afectado los senos naturales, la reconstrucción puede restaurar la plenitud y la posición. Si la mujer ya tiene implantes, el cirujano seleccionará un modelo del volumen apropiado para crear el tamaño adecuado. Si la reconstrucción es con tejido propio, el tamaño de la nueva mama se creará a partir del exceso de grasa en el abdomen, glúteos o espalda.

Simetría: La mayoría de los senos naturales de las mujeres no son perfectamente simétricos, pero las mujeres tienden a esperar la perfección de la reconstrucción. Desde una perspectiva quirúrgica, la reconstrucción bilateral presenta una mejor posibilidad de simetría, porque el cirujano está comenzando de cero. Por esto mismo, puede asegurar que ambos senos sean de tamaño, forma y posición similares.

Cicatrización: es una parte natural del proceso de curación del cuerpo y un efecto secundario inevitable de la cirugía. Antes de que se estabilicen por completo, las cicatrices son rojas y prominentes, pero desaparecerán considerablemente dentro del año o dos después de la cirugía. Muchas mujeres se preguntan cómo sentirán los senos reconstruidos con su pareja. Un seno reconstruido con un colgajo de tejido se siente naturalmente suave al tacto. Es, después de todo, su propio tejido. Asimismo, los implantes de silicona, tienden a sentirse bastante firmes.

(Fuente: Asociación Argentina de Cirugía)

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