En medio de un clima de profundo dolor, familiares, amigos y compañeros de trabajo de Leandro Alcaraz despidieron este mediodía sus restos en la sala velatoria Catalfo, ubicada a la altura del kilómetro 32 de la Ruta Nacional Nº 3 en Virrey del Pino. Alrededor de las 13, todos marcharon hasta el cementerio Parque Jardín del Oeste de la vecina localidad de González Catán. “Nos acercamos para despedir a nuestro compañero. La familia está destruida por lo ocurrido con Leandro”, indicó uno de los choferes de la línea 620.

“Esto no va más, tienen que cuidarnos. Que suba la Gendarmería a los colectivos a revisar los bolsos de la gente. Voy a comprar apurada y después me encierro. Le pedimos a la gobernadora, a la intendenta (Verónica Magario), que nos cuiden, que vengan y vea cómo es esto que está pasando. Leandro era muy compañero de mis dos hijos varones. Jugaban juntos. Esto nos toca muy de cerca. Por favor, hagan algo, que nos vean y nos cuiden”, afirmó la tía del conductor asesinado el domingo.


La Fiscal General de La Matanza, Patricia Ochoa, confirmó esta mañana que hay dos detenidos por el asesinato de Leandro Miguel Alcaraz, el chofer de la línea 620 que murió el domingo por la tarde en Virrey del Pino. Según informó, se trata de Rodolfo Manuel Osorio, alias “Rodolfito”, y Jonathan Maximiliano Acevedo, apodado “viejo”, dos jóvenes de 17 y 18 años respectivamente que fueron detenidos anoche por la DDI de La Matanza en la calle Martín García.

A pedido del juez José Luis Maroto, La policía allanó la vivienda de ambos y secuestró tres celulares (un Samsung J7, un Samsung J2 y un Nextel I570), una campera Adidas negra con vivos naranjas y un par de zapatillas Nike en la casa de Acevedo, y dos teléfonos Samsung, una campera Nike azul y un arma de fuego en la de Osorio. También interviene la Unidad Fiscal de Investigaciones de Menores de La Matanza a cargo de Emilio Spatafora.

Los jóvenes detenidos por el crimen del colectivero

Según reporta Infobae, la confesión de una persona fue clave para la detención de los ahora imputados por el crimen de Alcaraz. De acuerdo con ese testimonio, el mayor habría sido el autor de los disparos mientras que el menor subió al colectivo para viajar al hospital de San Justo, donde se encuentra internada su pareja, que está embarazada. 

La Justicia continúa con la investigación del crimen y está buscando a los pasajeros que estaban a bordo del interno 130 de la línea 620 cuando ocurrió el hecho, especialmente a la mujer que le prestó la SUBE a los asesinos. En ese sentido, la fiscal general de La Matanza explicó que “la gente tiene mucho miedo” de declarar, pero les van a “dar todo el resguardo que necesiten” e incluso quien lo desee puede hacerlo como testigo de “identidad reservada”.

“Solo pudimos hablar con algunas personas que estaban arriba del colectivo en el momento que esta pasajera les habría prestado la tarjeta SUBE, pero todavía no se presentó ningún testigo del hecho”, agregó Ochoa en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.

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