Las cápsulas submarinas diseñadas por el equipo técnico de Elon Musk, fundador de las empresas Tesla y SpaceX, que podrían ser empleadas en el rescate de los ocho chicos de un equipo de fútbol que permanecen atrapados en un cueva de Tailandia, están listas en caso de que necesiten usarlas, según indicó el empresario.

Además, otro dispositivo similar, pero con cápsulas inflables diseñadas en Estados Unidos, ya llegaron a ese país asiático con la idea de que aporten una alternativa al equipo de rescatistas encargado de evacuar a los niños que quedan atrapados en la cueva.

En principio, el uso de las cápsulas diseñadas por el empresario Musk,  que podrían ser enviadas a la cueva Tham Luang, en la norteña provincia de Chiang Rai, es un “plan b” al que sólo se recurriría si las autoridades descartan continuar con las tareas de rescate si la caverna se inunda o si alguno de los menores no se siente capaz de salir por sus propios medios.

Por su parte, el artefacto diseñado por la compañía Wing Inflatables y llamado “capullo de escape”, contó con la colaboración de SpaceX, la compañía de Musk, pero a diferencia de otro modelo rígido mostrado por esta empresa, el diseño plástico permitiría una contorsión para atravesar las partes más sinuosas de los túneles.

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