En el marco de la volatilidad del dólar y devaluación del peso, tanto compradores como vendedores de propiedades inmuebles encontraron un nuevo método para evitar la caída de esas operacioens. Se trata de un pacto entre ambos partes en el que se fija un valor artificial de la moneda norteamericana, a mitad de camino entre el precio al que estaba cuando se acordó avanzar en la operación (por ejemplo, en la firma del boleto) y la última cotización del dólar.

Así lo ratificó el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, quien en diálogo con De ida y vuelta, por AM 1300 Radio La Salada, confirmó que esto ocurre principalmente cuando se trata de operaciones encadenadas, donde los actores están sujetos a otras ventas, algo que suele llevar un lapso de semanas o meses en los que el precio del dólar puede variar mucho.

El nombre que se le dio coloquialmente a este tipo de cambio es el de dólar ladrillo. “Lo que generamos en las operaciones que se dan en cadena, es llegar a un dólar intermedio, intentar que el banco haga lo suyo y que la diferencia sea un acuerdo entre partes. Algunas operaciones se están salvando, un pequeño porcentaje estamos tratando de recuperarlas”, explicó.

“Ya teníamos un convenio armado, de repactar las operaciones, y allí logramos tener un dólar intermedio, partiendo la diferencia. Normalmente esto funciona con las operaciones en cadena. Es una ‘concadena de ilusiones’, de transformarse en propietario una parte, otra parte de hacerlo en uno de mayor tamaño”, definió Bennazar.

Además, contó que hasta el 15 de mayo “habíamos salvado el 80 por ciento de las operaciones”, y que a partir de la corrida cambiaria “se invirtió la tendencia”. “De cada 10 llamados, hoy pasamos a tener 1 ó 2 consultas. Es normal porque cuando el dólar se inquieta, el mercado se tranquiliza. Ojalá que surjan algunos elementos que den estabilidad a la divisa y se recupere la confianza. Estamos esperanzados que en 30 ó 60 días debería tender a tranquilizar”, indicó.

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