El Juzgado de Garantías N° 1 aceptó el pedido del fiscal Ariel Rivas y le dictó la prisión preventiva a Leonor Báez, la mujer de 50 años acusada de intentar asesinar a su flamante marido para quedarse con la herencia. Está acusada de «homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa». La misma medida fue ordenada para la ex pareja de la delincuenta, Ignio Morales.

Los testimonios de los vecinos coincidieron en que aquel fatídico día ella salió corriendo por la calle para pedir ayuda ya que encontró a su pareja colgada de una viga: la policía llegó, descolgaron al hombre y se lo trasladó en ambulancia al hospital al que llegó con vida. La mujer ya lo creía muerto.

A los días siguientes, los investigadores comenzaron a sospechar ya que ella indicó que nadie lo visite en el nosocomio y luego dejó de ir. Cuando la víctima salió del coma, las sospechas se terminaron confirmando ya que denunció a su esposa por intentar matarlo.

De esta forma, relató que el 6 de marzo Báez y Morales, alrededor de las 22:30, se acercaron a la gomería en la que trabajaba, lo golpearon en la cabeza, lo trasladaron al fondo del local, le colocaron un cable en el cuello y lo colgaron desde una viga para simular que se suicidó.

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