El Gobierno nacional decidió cerrar ArBus, el servicio de colectivos que unía el Aeroparque Metropolitano de la ciudad de Buenos Aires y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, con paradas dentro y fuera de la Capital Federal. Con esta medida, el mercado quedó totalmente liberado para que la empresa privada Tienda León tomo el control. Desde el Ministerio de Transporte justificaron la decisión alegando que la firma generaba un déficit de 20 millones de pesos.

Este cierre fue denunciado en un principio por los trabajadores y ñuego confirmado por la cartera que conduce Guillermo Dietrich. El servicio, creado durante la gestión anterior, tenía como objetivo ser una alternativa a los altos costos que tienen los taxis: ArBus estaba siendo operado por la estatal Intercargo, funcionaba durante los 365 días del año entre las 6 y las 0, con una espera máxima que podía llegar hasta la media hora.

“De los 34 empleados que tenía ArBus, 11 fueron reasignados a nuevas tareas dentro de Intercargo mientras que otros 23 serán absorbidos por otras empresas de transporte. Mientras tanto todos están con licencia con goce de sueldo”, explicaron. 

Cuando inició sus operaciones en 2016, los pasajeros y empleados de Aerolíneas Argentinas lo podían usar gratuitamente y los de otras compañías debían pagar $20. Con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia, los pasajes gratuitos se terminaron y subieron las tarifas. Aunque era mucho más conveniente que un taxi o remis, nunca logró conquistar al público.

El costo operativo mensual de la empresa era de 4 millones, pero sus ingresos de $2,5 millones: la clave está en que los colectivos tenían una ocupación de alrededor el 20 por ciento ya que de los 35 asientos que disponían las unidades, se vendían en promedio solo 7. Ahora, si se quiere elegir el micro, la única opción es Tienda León.

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