Uno de los tantos impuestos internos que se verán modificados con la reforma tributaria anunciada por el Gobierno será el que perciben las gaseosas que, de aprobarse el proyecto tal como hoy fue enviado al Congreso, pasarán a tributar de entre 4% y 8% a un 17 por ciento. Aunque ayer comenzó a circular que Coca-Cola analiza frenar una inversión por US$ 1000 millones prometida al Presidente en 2016, desde la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol aseguraron que esto no es cierto, pero sí es verdad que distintas compañías planean redireccionar determinadas inversiones frente al panorama de una industria que se está contrayendo.

Esteban Carreño, director de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Coca-Cola e integrante de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol explicó en diálogo con Pasión de Multitudes (AM1300 Radio La Salada) que “el incremento de la alícuota del impuesto interno a las bebidas sin alcohol va a traer un impacto fuerte en nuestro sector y economías regionales. Esto va a repercutir en el precio, y va a traer una merma en el consumo con una consecuente contracción de actividad, que se está estimando en un 10%”.

Carreño detalló que el informe de una consultora, que recibieron el último viernes, establece que esta situación acarrearía “un riesgo de pérdida de 5000 empleos dentro de toda la cadena de la industria, que es muy grande y hoy tiene cerca de 270 mil puestos de trabajo directos e indirectos”.

Respecto a los planes de Coca-Cola, el hombre aseguró que la empresa no hizo tal declaración y que en realidad “la mayoría de las compañías que conforman la Cámara están analizando o redireccionando algunas inversiones planificadas para un escenario con potencial crecimiento”. Carreño afirmó que en lo que va del año, Coca-Cola ya ejecutó más del 30 por ciento de esas inversiones, pero quizás no llevará a cabo las que tenían que ver con ampliación de líneas o capacidad de producción porque “no tendrían mucho sentido en una industria que se está contrayendo”.

Ante este panorama, el director de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Coca-Cola remarcó que “es muy peligroso para nuestro sector y para las economías regionales porque los insumos los tomamos básicamente de las provincias: demandamos azúcar de todo el Noroeste argentino (Tucumán, Salta y Jujuy) y más del 50 por ciento de la producción citrícola -jugos de frutas y sus derivados- del Noreste y Litoral”.

Frente a los argumentos del Gobierno que este gravamen se trata de una penalización a las bebidas azucaradas como parte de una política de salud pública, Carreño pidió que no se demonice un nutriente importante como es el azúcar. “Sí estamos de acuerdo que tiene que haber un consumo moderado. De hecho, las compañías de nuestra industria están cambiando en ese sentido. Pero si pasa por ahí, no comprendemos el tema del alcohol u otros productos que contienen azúcar en su composición, que son miles. No entendemos esa discriminación”, concluyó.

¿Qué dicen otros sectores?

“El incremento de los impuestos internos sobre las bebidas azucaradas con un Producto Natural como es el azúcar, fundado en opiniones sin base científica sobre nutrición y beneficiando a bebidas endulzadas con edulcorantes sintéticos con tasa 0%, tendrá un impacto negativo en los precios del azúcar debido a la baja demanda de los mismos”, expresó a través de un comunicado la Unión de Cañeros Independientes.

Por su parte, desde la Federación Argentina de la Industria de Bebidas Espirituosas pidieron “reglas claras para el mercado de las bebidas con alcohol” que “garantizarán trato igualitario para todas las empresas del sector, transparencia en el mercado, una recaudación estable, interés en inversiones, estabilidad laboral y evitará problemas en la salud”.

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