En lo que ya es considerado uno de los peores desastres en la historia de California, los bomberos aún continúan su lucha contra los incendios que ya arrasaron casi 69.000 hectáreas y dejaron hasta ahora un saldo de 21 muertos, más de 550 desaparecidos y miles de evacuados.

En total, los 22 grandes fuegos declarados calcinaron 68.797 hectáreas, según los últimos datos facilitados por el Departamento Forestal y de Protección contra Incendios del estado norteamericano, cuyas autoridades ya hablan de uno de los incendios más mortíferos de la historia local.

Los bomberos y los servicios de emergencia todavía no consiguieron controlar las llamas, que avanzan principalmente por los condados de Sonoma y Napa, dos zonas ampliamente conocidas en todo el mundo por ser un territorio de viñedos que producen un vino de gran calidad, en el norte de la región.

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