Independiente no sólo ganó la primera final de la Copa Sudamericana ante Flamengo, por 2 a 1, con goles de Giglioti y Meza, sino que además lo hizo con autoridad y un gran fútbol. Aunque sufrió a pesar de haber sufrido en los primeros minutos con el gol de Réver, el equipo de Holan se sobrepuso enseguida y siguió con su juego de presión y control.


Así, a los 29 encontró el empate en los pies de Emmanuel Gigliotti, tras una linda jugada colectiva. El Puma lleva cuatro goles en siete partidos jugados en la Copa y parece haberse olvidado de aquel fatídico torneo en que falló un penal en las semis de la Sudamericana 2014 ante River, jugando nada menos que para Boca.

Por su parte, Barco, que irá al fútbol norteamericano, con 18 años también se destacó en la primera final. Mientras que Meza recibió un centro en el borde del área con la final 1-1 e hizo explotar a todo el Libertadores de América con un gol de volea que le dio el triunfo a Independiente.

La victoria le permite soñar con, después de siete años, volver a alzar una Copa que le haga honor a su apodo. Si bien no es abultada, le permite al Rojo ir al Maracaná con dos resultados que le permitirían festejar y, aunque no le será fácil, con este juego puede ampliar el dominio y ratificar su condición de ‘Rey de Copas’.

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