Un adolescente de 17 años fue brutalmente golpeado por un grupo de rugbiers a la salida de un boliche de Monte Hermoso y debió ser operado por una hemorragia intracraneal. Por el hecho, que ocurrió la madrugada del sábado, hay un joven de 22 años detenido que se negó a declarar.

Eduardo Orta Díaz, la víctima, es oriundo de General Pico, La Pampa, y había ido a bailar con sus amigos al boliche Margarita, en pleno centro de Monte Hermoso. A la salida del establecimiento, mientras caminaban por la peatonal Dorrego, los pampeanos fueron abordados por un grupo de rugbiers que increpó a uno de los acompañantes de Orta Díaz por haber chocado con una de sus amigas en las escaleras del local bailable.

En medio de entredichos, Orta Díaz intentó calmar la situación y fue atacado violentamente por detrás con una trompada en la cabeza. El adolescente cayó al piso y siguió recibiendo golpes por parte de tres jóvenes, hasta que quedó inconsciente.

“La víctima se incorporó y caminó unos 15 metros hasta que se sintió mal y se volvió a desvanecer”, detalló el jefe de la Policía Comunal de Monte Hremoso, comisario Juan Zancochia. Eduardo fue trasladado al centro de Salud Ramón Carrillo, donde más tarde le dieron el alta aunque le dijeron que por la tarde debía presentarse para un control. Como continuó con malestar y empezó a tener vómitos, fue derivado al hospital municipal de Bahía Blanca Leónidas Lucero, donde le practicaron una neurocirugía por una hemorragia intracraneal; luego fue derivado al área de cuidados intensivos, aunque ya se encuentra estable.

“Lo que le hicieron a mi hijo es de asesinos: venir a pegar de atrás y noquearlo. Casi lo matan”, sentenció Oscar Díaz Orta, que viajó de General Pico a Bahía Blanca para seguir de cerca la evolución de su hijo.

El presunto agresor principal del joven fue detenido aunque se negó a declarar. Se trata de Guido Gastón García, un verdulero oriundo de Coronel Dorrego que estaba en Monte Hermoso trabajando por la temporada. “Es el único imputado, por un golpe de atrás y dos por delante que le da a la víctima” explicó una fuente judicial de la Unidad Funcional de Instrucción Judicial 9 de Bahía Blanca. Los otros dos rugbiers aparentemente involucrados, Cristian David Marseroy y Marcos Emanuel Pascal, ambos de 27 años y oriundos de Santa Rosa (La Pampa), habrían sido desvinculados del caso.

Compartir

Dejar respuesta