El 31 de mayo llega a los cines del país la comedia “No llores por mí, Inglaterra”, una superproducción argentina que, a través del humor, narra una disputa entre ingleses y criollos por la ciudad de Buenos Aires a principios del 1800.

¿Cómo nace el fútbol en un Buenos Aires colonial? El film de Néstor Montalbano y Guillero Hough contó con una realización muy cuidada que necesitó de mucho trabajo de vestuario y hacer foco en muchos acentos de varios personajes para darle verosimilitud al contexto histórico. Para ello, la película contó con un elenco de más de 40 actores y casi mil extras, entre los que se destacan populares intérpretes como Gonzalo Heredia, Mike Amigorena, Diego Capusotto, Laura Fidalgo, Mirta Busnelli, Luciano Cáceres y el debut cinematográfico del periodista Matías Martin.

La película también tiene entre los integrantes de su multitudinario elenco a los futbolistas Fernando Cavenaghi, José Chatruc, y Evelina Cabrera (fundadora de la Asociación de Fútbol Femenino Argentino), además de los actores Fernando Lúpiz, Esteban Menis, Damián Dreizik y Roberto Carnaghi.

La historia comienza en 1806, cuando los ingleses invaden la ciudad de Buenos Aires, hasta entonces bajo el mando de la Monarquía Española. Instalados en este nuevo territorio, y para distraer a la población, el General Beresford (Mike Amigorena) les presenta un nuevo juego: el fútbol. La idea es tenerlos entretenidos hasta que lleguen los refuerzos desde Inglaterra. Beresford parece ser fuerte y seguro aunque su estrategia estará guiada por su madre (Mirta Busnelli), una mujer de mucho carácter que digita su vida.

Manolete (Gonzalo Heredia), una especie de empresario de espectáculos, que está siempre a la pesca de algún negocio para mantener contenta a su mujer (Laura Fidalgo), le ha ido mal con su último emprendimiento y está en bancarrota. Piensa que el fútbol puede resultar un buen negocio. Entonces Beresford, que necesita que los criollos sigan distraídos porque sabe que se está formando una resistencia armada, le ofrece a Manolete el gran partido del siglo: Criollos vs Ingleses en la Plaza de Toros. El gran evento se acerca, pero también el ejército comandado por Liniers por la Reconquista de la ciudad.

“No llores por mí, Inglaterra” es una película para contar ese particular momento de la historia en el que los ingleses traen el fútbol y nosotros lo hacemos pelota.

Compartir

Dejar respuesta