Un compañero del chofer que murió al tratar de salvar el colectivo de la línea 306 de un incendio relató como fueron sus últimos días y resaltó las permanentes quejas que expresaba por el mal estado en el que se encontraban las unidades.

“Estaba por festejar el cumpleaños de 15 de una hija y se quejaba mucho por las condiciones en las que trabajábamos”, afirmó. Para reclamar arreglos en los coches, todos los empleados de la empresa Esteban Echeverría emprenden un paro hasta la medianoche.

Según contó el delegado de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Martín Sosa, el hombre denunció en reiteradas oportunidades que muchos colectivos no cuentan con matafuegos y tienen severos problemas en los frenos. Sus reclamos no fueron escuchados.

Lo que tanto predijo que iba a pasar, terminó siendo una realidad: el martes a la tarde estaba cumpliendo el servicio entre las localidades de San Justo y Ezeiza cuando evidenció que salía humo del motor. En ese momento ayudó a los pasajeros a descender y combatió las llamas.

“tras apagar el incendio con un matafuego, sedes compuso y falleció al instante. Los choferes trabajan con mucho estrés por las quejas de los pasajeros debido a que los colectivos tardan 40 minutos en llegar porque la empresa no invierte”, dijo.

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