El lunes trascendió que el sindicato francés SNPNC acusó a la justicia argentina por el “calvario” que vivieron los tripulantes de un vuelo que viajaba de París a Buenos Aires en una avión de la aerolínea Air France. Todo comenzó con la denuncia de una pasajera, que pidió ser cambiada de asiento porque el hombre que estaba a su lado se estaba masturbando, y terminó, según el sindicato, con los trabajadores “detenidos por la policía, interrogados en condiciones que violan los derechos fundamentales, acusados y algunos encarcelados antes de ser liberados sin explicaciones”. Sin embargo, fuentes judiciales desmintieron tal maltrato y aseguraron que en ningún momento ninguno de los 15 miembros de la tripulación de Air France estuvo detenido.

El hecho ocurrió el pasado 30 de octubre, aunque recién se dio a conocer ahora. Según SNPNC, una mujer argentina de 29 años pidió que la ascendieran a clase ejecutiva, aunque fue rechazada por falta de asientos. Más tarde, los auxiliares de vuelo aceptaron cambiarla de lugar después de que se quejara “de un comportamiento inapropiado de su vecino”.

Cuando el vuelo arribó en Ezeiza, la pasajera en cuestión -aparentemente hija de un ex viceministro de Justicia del menemismo- realizó la denuncia ante la Policía de Seguridad Aeroportuaria y parte de la tripulación fue retenida para prestar declaración testimonial.

La dirección de Air France dijo a la agencia de noticias AFP que está “particularmente conmocionada” por los hechos que denunció el sindicato y que pidió “a las autoridades competentes que esclarezcan el asunto”. Por su parte, el presidente de la aerolínea, Jean-Marc Janaillac, “expresó al ministerio de Relaciones Exteriores su indignación sobre las condiciones de convocación y de detención arbitraria de las que fue víctima la tripulación de Air France”.

En una carta enviada a la embajada de Argentina en Francia, el sindicato habló de “48 horas de angustia” y pidió que se abra una investigación. Aseguran que los trabajadores estuvieron durante 6 horas en la comisaría del aeropuerto, que al día siguiente fueron convocados por el magistrado Federico Villena al juzgado de Lomas de Zamora, donde el jefe de cabina principal fue “encerrado en una pieza de un metro cuadrado, sin poder sentarse, beber o comer durante varias horas”.

Sin embargo, fuentes judiciales locales aseguraron que en el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora no se cometió ningún agravio contra la tripulación de la empresa y que ninguno de ellos estuvo detenido. Según informaron, algunos permanecieron alrededor de 12 horas en el juzgado durante su declaración testimonial, mientras que el comisario de abordo fue aislado porque aún no se había decidido si declararía como testigo o se le imputaría el delito de coacción.

El juez Villena destacó que “el protocolo indica que a la víctima hay que asistirla, cambiarla inmediatamente de asiento ante la más mínima sospecha de acoso”, lo que no habría ocurrido de acuerdo al testimonio de la denunciante, quien sostuvo que tuvo que viajar entre ocho y nueve horas en el asiento basculante destinado a la tripulación del avión, y al momento de emprender el descenso, el comisario de abordo le dijo que debía volver a sentarse al lado del pasajero que se había masturbado. En tanto, el hombre está imputado por el delito de exhibiciones obscenas, que implica una multa de hasta 12.000 pesos.

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