Las PYMEs son el sector de la economía que mayores problemas vienen evidenciando desde el año pasado por la crisis, la caída del consumo y las altas tasas de interés que tienen que afrontar para financiarse. En 2018, la cantidad de cheques rechazados subió un 66,2 por ciento y la morosidad ascendió al nivel más alto desde 2001.

“Esto provee nuevas evidencias de la magnitud de la crisis que está atravesando el país, con una cadena de pagos muy cercana a su punto de quiebre definitivo para una gran cantidad de empresas que parecen estar al borde de la cesación de pagos”, explicó el consultor Ezequiel Estrada.

De acuerdo a lo que destacó, uno de cada 20 cheques es rechazado por falta de fondos, la misma cantidad que en durante la crisis del 2001: la tasa de morosidad fue del 5,2 por ciento el año pasado y del 5,6 por ciento en aquel entonces. Esto es un factor clave ya que al no haber dinero, los pagos se atrasar y las PYMEs entran en un circulo en el que acumulan deuda y tienen que cerrar.

Compartir

Dejar respuesta