La desidia estatal que quedó evidenciada en la explosión de la escuela de Moreno, donde murieron Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, movilizó a la comunidad educativa, pero todavía no hay respuestas visibles de parte de los entes oficiales. Este jueves casi hubo otra tragedia, cuando docentes, estudiantes y auxiliares de la Escuela Primaria 79 de Villa Fiorito -Lomas de Zamora- debieron ser evacuados por la tarde por un escape de gas que se produjo al romperse un caño en un salón de ese establecimiento educativo.

Hace instantes, otra escuela de Lomas de Zamora evacuada por un escape de gas. En este caso la Nro. 79 de Fiorito donde 12 alumnos debieron ser atendidos por el 107, SAME y Bomberos y una docente ser trasladada al Hospital de Llavallol. El escape se produjo en una de las aulas del edificio donde un caño, tal cual se ve en una de las fotografías, comenzó con la pérdida de gas. Automáticamente los docentes sacaron a los chicos al patio y luego se trasladaron a la Delegación Municipal que se encuentra a 200 metros. Al lado de la Escuela 79 se encuentra el Centro de Educativo Complementario CEC Nro. 805, que ya se encontraba con las clases suspendidas por problemas con la instalación de gas y eléctrica. La pared donde se encuentra el codo que ocasionó la pérdida, que está agrietada, la comparten ambos establecimientos y, lo cual pudo haber sido una tragedia, del lado de la 805 está "electrificada", según detalló la delegada de Suteba de ese establecimiento educativo. Por otro lado, también se desprende de otra de las fotografías que se encuentra instalado de forma irregular el termotanque, ya que no debería estar dentro de una habitación cerrada. Si bien resta la confirmación oficial, los docentes y vecinos especulan con que las rajaduras y roturas en los edificios se deben a las vibraciones ocasionadas por la obra de instalación de cloacas en las inmediaciones del lugar. Los alumnos recién mañana podrán retirar los útiles del lugar debido a que hoy fueron retirados por sus padres del lugar de evacuación. Ayer sucedió algo similar en el Jardín de Infantes Nro. 929 de Lomas que también debió ser evacuada por un escape de gas.

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Por el hecho en este establecimiento educativo, ubicado en Murature al 2600, una maestra se descompensó y varios chicos sufrieron vómitos. Según trascendió, por obras que se realizan en la zona con grandes máquinas, hubo un movimiento que produjo que una rosca de un caño de gas de un aula de la escuela se corriera.

Al ocurrir eso comenzó a emanar un importante cantidad de gas que hizo que los docentes, junto a alumnos y auxiliares, se concentraran en el patio de la escuela para luego ser trasladados a la Delegación Municipal de Fiorito, ante la posibilidad de una explosión.

En este punto cabe destacar el rápido accionar de las docentes y el equipo directivo de la Escuela 79 y del vecino CEC 805, que acompañaron a los alumnos en todo momento, en el marco de una situación preocupante. “Algunos chicos sufrieron vómitos y una docente fue trasladada al Hospital de Llavallol porque se encontraba descompensada”, indicaron fuentes de Suteba.

En el lugar trabajaron efectivos policiales, bomberos y de Defensa Civil del Municipio de Lomas para cortar el gas y reparar el caño. Lo ocurrido volvió a poner en escena la fragilidad y precariedad de infraestructura que sufren numerosas escuelas en el Conurbano, y particularmente en Lomas.

LA CARTA DE ELOY VAZQUEZ, DOCENTE DE LA ESCUELA 79
Hoy reventó un caño en mi escuela EP79 de Villa Fiorito; no pasó una desgracia por minutos ya que el aula estaba cerrada y el gas se acumuló. ¿Y si entraba un pibe y prendía la luz?.
Lejos de una simple “pérdida”: el caño se partió y el sonido era tremendo. Una bomba literalmente.
El desplazamiento de las paredes rajadas provocó la rotura, sumado a los trabajos que Aysa viene realizando en la puerta de la escuela, sin ningún tipo de precaución ni normas de seguridad, como acostumbran las empresas en los barrios “de segunda”.Evacuamos y fuimos a la delegación municipal.
Muchas nenas y nenes llorando, desmayados, con oxígeno; nervios, maestras descompensadas, una internada. Mamás desesperadas corriendo a buscar a sus niñes.
Recién, una de las consejeras presionando para que mañana haya clases. Una vergüenza. Los pibes no se merecen esto, ¡ya tienen bastante, manga de basuras!
Los docentes resolvimos no volver a dar clases hasta que no haya solución, mañana haremos asamblea con las familias y discutiremos pasos a seguir.
La “solución” propuesta por las autoridades fue cortar el gas, poner un precinto, clausurar dos aulas -una, electrificada- y listo, retomar actividades normalmente… Gas, en unos cuantos meses.
Las compañeras del centro educativo 805, vecino de la 79, se quedaron junto a nosotros toda la tarde y nos ayudaron con la evacuación. Firmes, cuando tranqui, podían estar descansando en sus casas.
En estos momentos duros nos damos cuenta quiénes realmente están del lado de las pibas y pibes, sin especular, en defensa de la escuela pública. Poniendo el cuerpo.
Eso es solidaridad de clase y compromiso con la escuela pública.
Gracias a Mabel Rodriguez, Daiana, Marisa y al conjunto de docentes del CEC.
De los patrones gobernantes nada podemos ni debemos esperar. De las compañeras y compañeros, todo.
Agradecemos la solidaridad de compañeros del Suteba; del cuerpo médico y trabajadorxs de la Delegación Municipal, y de los bomberos de Villa Fiorito.
Que se vayan.
Fuente: Diario Conurbano
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