Desde las tres de la madrugada de este viernes, el Gobierno de la Ciudad puso en marcha un gran operativo en el barrio porteño de Liniers mediante el que se desalojaron 475 puestos ilegales entre la avenida Rivadavia y las calles Carhué, Ventura Bosch y la colectora de la General Paz.

Alrededor de las 6.30, personal de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad comenzó a destruir con moladoras los puestos de chapa instalados sobre las veredas, desde los que venden flores y plantas hasta los que ofrecen comida. Además, secuestraron toda la mercadería.

El operativo incluye aproximadamente 300 agentes, móviles policiales, carros hidrantes, carros de asalto y micros de la policía. A medida que los vendedores fueron arribando a la zona, comenzaron a manifestarse con carteles que dicen “No somos mafia” y “Queremos trabajar”.

“No hubo negociaciones con los manteros. La gran mayoría de los manteros es gente que es explotada por organizaciones dedicadas al tráfico de inmigrantes, como es el caso de los senegaleses, o son traídos de Perú o de Bolivia. Son traídos no como migrantes naturales que vienen a trabajar de manera legal sino para trabajar en la clandestinidad. Les suministran la mercadería, les asignan el lugar, manejan situaciones de corrupción para esto”, sostuvo en declaraciones con TN Luis Cevasco, fiscal general de la Ciudad.

Y agregó que “aquellos que quieren insertarse en el comercio regular pueden ser contratados por organizaciones como la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) o similares. Se los capacita para trabajar en materia textil o como vendedores. Hasta donde sé, todavía no se les ha ofrecido un lugar, de eso debe encargarse el Gobierno de la Ciudad”.

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