En diálogo con AM 1300, Marcelo Boeri, titular de Taxistas Unidos, afirmó que la situación producto de la inserción de UBER en el país «es caótica» y especificó que «hace tres años hay un libertinaje total, premeditado y nada es casual. Entendimos que el problema a es la voluntad política del gobierno que es amante de este tipo de negocios de preconizar laboral».

«Las empresas estas ingresan en países emergentes con problemas económicos. Si a esto le sumamos un gobierno que no los controlan, tienen el crecimiento que tienen. La totalidad del gremio de los taxistas siempre se va a oponer a una empresa pirata como UBER», expresó.

«Taxistas Unidos nació por falta de representación sindical. Es algo que se venía venir. Lo que ocurre es que el gremio del taxi reparte actividades muy lucrativas. Esos negocios están en potestad de los sindicatos y la financiación es estatal. Los sindicatos les son funcionales al Estado y obtienen la obediencia de los mismos», destacó.

En esa línea, apuntó contra los tótems que se colocaron en Aeroparque: «Primero hay que entender que el único dispositivo con el cual debe pagar el pasajero es el taxímetro, homologado por el INTI y aprobado por el MERCOSUR. Esos aparatos son ilegales, pero ellos te lo venden como algo que vienen a combatir las mafias». 

«Los directivos de esas empresas son los propios empleados de la Secretaría de Transporte de la Nación que se autocontrataron para meter esas maquinitas. Estos crápulas se la rebuscan para hacer negocios en detrimento de los trabajadores. La tablets cuestan mil millones de pesos al año», dijo en el programa ‘En Buena Compañía’.

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