Este viernes 2 de noviembre se produjo un nuevo aumento en las naftas de hasta un 7 por ciento, dependiendo de la petrolera. La primera en remarca fue Axion que le agregó un 7 por ciento el diésel, un 5 por ciento la súper, un 4,1 el diésel premium y un 3,6 por ciento la nafta premium. Se estima que el resto seguirá la misma línea en cuestión de horas.

De esta forma, los combustibles ya acumulan un alza que gira en torno al 65 por ciento en lo que va del año y las empresas del sector aún insisten en que siguen atrasadas con los precios respecto a los valores que se manejan en el mercado internacional. La baja del dólar y del petróleo son las únicas variables que podrían beneficiarlos.

Las constantes subas que evidencian los precios de los combustibles han obligado a más de uno a cambiar los planes a la hora de subirse al auto: ir en colectivo al trabajo, utilizarlo alternadamente o directamente el fin de semana son algunas de las formas en las que los conductores han tratado de combatir los tarifazos.

De esta forma, los datos oficiales marcan que en septiembre el consumo de los distintos tipos de naftas se desplomó un 10,2 por ciento. La premium cayó un 17 por ciento; la súper retrocedió un 6 por ciento y el gas oil registró la misma tendencia al cerrar un 2 por ciento abajo de los números de agosto.

“Hasta ahora le gente venía restringiendo calidad de producto, migrando de la premium a la súper, por eso la demanda general se mantenía relativamente estable”, afirmó , Carlos Gold, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de Argentina (Cecha).

“Hay que mirar los datos en contexto, la gente absorbió hasta agosto más de un 40 por ciento promedio de aumento de las naftas, pero solo en septiembre hubo tres subas mayores por arriba del 10 por ciento, evidentemente el bolsillo no da más”, agregó.

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