Los trabajadores del subte nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) anunciaron un paro en todas las líneas desde las 20 y hasta el cierre del servicio en reclamo a la presencia de asbesto -un material cancerígeno- en algunas formaciones de la línea B.

“Sabemos que en España ya hubo casos de trabajadores que se han enfermado por esta situación. Si bien gracias a nuestra denuncia hemos logrado que se sacaran los trenes CAF 5000 de circulación, ahora se supo también que en España se encontró asbesto en al menos un coche CAF 6000, modelo que en la Línea B de Buenos Aires sigue circulando”, denunció Claudio Dellecarbonara, secretario ejecutivo de AGTSyP.

A fines de febrero, la empresa anunció que tres vagones de la Línea B del subte porteño comprados en Madrid serían retirados de circulación por contener asbesto, un material potencialmente cancerígeno. La información había sido provista inicialmente por el diario español El País, lo que llevó a las autoridades a tomar la decisión de removerlos.

A través de un comunicado oficial, Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) señaló que exigen “al metro español que confirme la presencia de este mineral en las formaciones compradas en 2011 para hacer frente a la extensión de la línea (B), las necesidades de renovar el material rodante y la mejora de la frecuencia”. Sin embargo, aclararon que “este componente no representa riesgo para los pasajeros ni para los operarios si no es manipulado”.

“Se trata de los modelos (CAF serie) 5.000 y 2.000, de entre 35 y 40 años, de las líneas 1, 6 y 9”, detalló El País en su publicación. La empresa Metro de Madrid reconoció que los vagones más antiguos contienen amianto (o asbesto) cuando se descubrió que un oficial de mantenimiento de dicha red española desarrolló un tipo de cáncer conocido como asbestosis, provocado por la exposición a este material durante un largo período de tiempo.

Se trata de 3 formaciones del total de 27 que tiene el subte B que fueron comprados a España en 2011. Aunque la presencia de este mineral no genera riesgos para los pasajeros, sí lo hay para los trabajadores de mantenimiento en los talleres porque están más expuestos al contacto con el material. Por eso, deben estar capacitados para manipular elementos con amianto.

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