Un estudio realizado por la consultora Kantar Worldpanel basado en el consumo masivo del primer trimestre de 2018 reveló que por la inflación, el tarifazo y la escalada del dólar los consumidores se volcaron más a las segundas marcas, cuyas ventas crecieron un 3 por ciento respecto al mismo período de 2017, mientras que las primeras marcas cayeron en un 1 por ciento.

“Cuando analizamos las marcas que más crecieron en los niveles socioeconómicos alto y medio en los últimos dos años, la mitad es de bajo precio”, resaltó Federico Filipponi, Director Comercial de la consultora.

De hecho, las marcas de bajo precio representan el 20% del gasto en consumo masivo de los hogares argentinos. En los estratos medios y altos ronda el 17 por ciento mientras que en el bajo llega al 22.

Asimismo, en los hogares sin hijos y en las ciudades de más de 500 mil habitantes de distintas provincias del país, las segundas marcas tienen una mayor relevancia. De este modo, 29 de cada 100 pesos gastados en Rosario se destinan a segundas marcas; en Córdoba y Mendoza son 25 y 24 pesos, siendo la media nacional de 20.

“El hogar, aprovechando la diferencia de precio, se lleva hasta un 6% más de producto que cuando compra una primera marca. Este efecto lo observamos principalmente en los lácteos, jugos en polvo y pañales descartables”, destacó Filipponi.

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