La Agencia de Investigaciones de Accidentes Aéreos Británica (AAIB) publicó hoy el primer informe acerca de lo ocurrido en el trágico accidente aéreo que se desencadenó el 21 de enero a la altura del Canal de la Mancha y que terminó con la muerte de Emiliano Sala y el piloto.

«El avión voló en su ruta planificada hacia Cardiff hasta aproximadamente 13 nm. al sur de Guernsey cuando el piloto solicitó y recibió un descenso para permanecer en Visual (…) El último contacto por radio con la aeronave fue con el radar de Jersey a las 20:12 hrs, cuando el piloto solicitó un nuevo descenso. Los restos de N264DB Posteriormente se encontraron en el fondo del mar a unos 30 metros de la posición del último», dice el comunicado.

«A través de las imágenes de video fue posible establecer que la nave estaba severamente dañada y que el cuerpo principal de la nave estaba partida en tres partes que se mantenían unidas a través de los cables eléctricos y de vuelo (…) Faltaban partes de las alas y de la cola. En los días siguientes al accidente, dos asientos, un apoyabrazos y posible recubrimiento del fuselaje llegó hasta la costa de la Península de Cotentin, en Francia. Otro cojín de asiento llegó a Bonne Nuit Bay, en la costa norte de Jersey», aclararon.

«N264DB se registró en los EE. UU. Y no se puede utilizar para operaciones comerciales sin permiso de la FAA (Federal Aviation Administration) y CAA (Civil Aviation Authority). Al momento de escribir este artículo no había evidencia que tal permiso haya sido solicitado u otorgado. El piloto tenía una licencia de la FAA emitida sobre los términos de la EASA. Su cuaderno de bitácora y licencia no fueron recuperados de la aeronave, y las calificaciones de su licencia, su validez y las fechas aún no se han establecido», explicaron.

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