El programa global de ajuste en la  Cancillería comenzó a dar las primeras muestras. En los próximos meses, se cerrarán los consulados de la Argentina en las ciudades de Guayaquil  (   Ecuador) y Johannesburgo (  Sudáfrica), en tanto que dejarán de existir las embajadas en Surinam y en la isla caribeña de  Santa Lucía, en un proceso que continuará con otros casos.

Fuentes de la Casa Rosada revelaron la decisión sobre esos cuatro destinos, en el marco de la política de recorte presupuestario exigida por el Fondo Monetario Internacional y que obviamente tiene su ramificación en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Por el momento, no se conoce con certeza si la reducción estructural incluye despidos o solamente serán traslados del personal diplomático y administrativo.

El presidente Mauricio Macri ordenó al canciller Jorge Faurie que reduzca los gastos en el exterior y el plan es limitar las representaciones (mediante la fusión de embajadas) y contar con menor personal en el extranjero. Si bien el estatus diplomático es menor, el caso de los consulados en Guayaquil y Johannesburgo es más grave por su importancia económica y política, que el de las embajadas en Surinam y  Santa Lucía, consideraron fuentes no oficiales del cuerpo profesional de servicio exterior.

La representación argentina en  Ecuador quedará concentrada en la ciudad capital de Quito, donde se asienta la Embajada, en tanto que en  Sudáfrica todas las funciones se desempeñarán desde la sede en Pretoria. “La decisión ya está tomada y llevará unos meses concretar el cierre“, apuntaron desde el Gobierno. Actualmente, el cónsul general adjunto en Guayaquil es Adrián Isetto, mientras que el embajador en  Ecuador es Darío Giustozzi, quien reemplazó este año al cordobés Luis Juez, suspendido en noviembre por formular declaraciones ofensivas contra el pueblo ecuatoriano.

Compartir

Dejar respuesta