Gabriela Toppi está desesperada porque el jueves pasado le robaron de su auto la bomba de insulina que le iban a colocar a su hijo de 15 años. Según relató en diálogo con Pasión de Multitudes, por AM1300, le rompieron la cerradura del auto y se llevaron la caja con el aparato, nuevo, mientras ella estaba visitando a su hija.

“La tenía en el auto porque iba a comprarle la pila, el viernes me iban a enseñar a colocarla. No les sirve de nada y a mi hijo le cambia la vida. Él todavía no la usa, es insulino dependiente desde hace 8 años. Este sistema le permite que su organismo nunca deje de recibir insulina”, explicó la mujer. Además, detalló que la bomba la proveyó el Instituto de Seguridad Social de Neuquén después de seis u ocho meses de trámites. “Nunca nos faltaron insumos, que son muy caros”, agregó. “El viernes a primera hora llevé la denuncia al Instituto. Desde el vamos no nos dijeron que no pero hay que empezar con todos los trámites nuevamente. Más allá de los 12 pinchazos que mi hijo se hace por día, a los que él está acostumbrado, la bomba le permitiría mejor su calidad de vida una manera notable”, concluyó.

 

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