Pese a que estaba citado a indagatoria para el martes próximo por los “cuadernos K”, el empresario Aldo Roggio llegó este viernes por la tarde a los Tribunales de calle Comodoro Py para reunirse con el fiscal Carlos Stornelli. Además, al “club de los arrepentidos” se sumó también Carlos Wagner, quien firmó un acuerdo de colaboración con el funcionario judicial. El juez Claudio Bonadio debe leer su declaración para definir si homologa su acuerdo y si puede ser excarcelado.

En tanto, los empresarios Jorge Neira, Claudio Glazman y el propio Wagner fueron aceptados como imputados colaboradores en la causa por los cuadernos “Gloria” con detalles sobre supuestas coimas al gobierno de los Kirchner y dejarán los Tribunales de Comodoro Py en libertad.

Por su parte, el acuerdo del empresario Aldo Roggio para ser considerado “arrepentido” sería homologado por el juez Claudio Bonadio el próximo lunes y, en el caso del director y vicepresidente de Electroingenieria, Gerardo Ferreyra y Hugo Eurnekian solo prestaron declaración indagatoria.

Voceros del empresario confirmaron que Roggio está dispuesto a colaborar al máximo con la investigación que se lleva a cabo por el supuesto pago de coimas en la obra pública durante el kirchnerismo. Se trató del segundo encuentro que el empresario tiene en la Justicia luego de que se conociera el escándalo por las revelaciones en los ocho cuadernos escritos por el exchofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno.

Por su parte, Hugo Eurnekian, sobrino de Eduardo Eurnekian, llegó voluntariamente al juzgado de Bonadío para “aclarar su situación frente a la mención de la dirección de su domicilio particular en “los cuadernos de Centeno”, indicaron desde la firma en un comunicado.

“Hugo Eurnekian manifestó ante el juez que durante 2013 hizo un aporte a la campaña electoral y que dicho aporte lo hizo a título personal exclusivamente, con fondos propios debidamente registrados en sus declaraciones juradas impositivas”, agregaron.

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