El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Ente Regulador no establecieron aprobar el aumento del 18 por ciento en la tarifa de los taxis que fue propuesto en una audiencia pública el 14 de febrero pasado y que debía haber comenzado a regir desde el sábado 3 de marzo. Aparentemente, las razones estarían centradas en que darle el visto bueno a ese porcentaje generaría un conflicto con los docentes a los que les ofrecieron una suba del 17 por ciento.

Julio Cabrera, prosecretario de la comisión de la Sociedad de Propietarios de Automóviles con Taxímetros (SPAT), anunció que si la suba no se produce esta semana van a pedir una reunión con autoridades de la Secretaría de Transporte porteña. “Pensábamos que ya estaba todo acordado, nos tomaron por sorpresa”, explicó en comunicación con Infobae.  Además, insistió en que están corriendo detrás del Índice de Precios al Consumidor (IPC) desde hace tiempo.

De implementarse y seguir en pie el 18 por ciento, el valor de la bajada de bandera quedará en 32,60 pesos para los viajes diurnos y 39,10 pesos para los nocturnos. “Nosotros pedíamos un 22,5 por ciento. Sabemos que es doloroso, pero hay desfasajes que en el caso nuestro se han producido en algunos años como el 2015 y 2017 donde no hemos podido llegar al aumento de la inflación anual”, explicó Jorge Celia, presidente de la Sociedad de Propietarios de Automóviles con Taxímetro (SPAT) en AM 1300 cuando fue anunciado el incremento.

“Seguramente esto ahora tiene un trámite administrativo, tiene que firmarlo el Jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y ser publicado en el Boletín Oficial”, adelantó. “En el taxi tenemos un índice mayor a ese porque, en su mayoría, todos nuestros insumos son importados. El GNC ha tenido un aumento bastante importante al sacarle el subsidio y los 0KM han subido (su precio) de forma alarmante. Hoy en día, encima, estamos con alguna problemática de que los autos son importados y hay ciertas demoras en la entrega”, enumeró en contacto con ‘de Ida y Vuelta’ por AM 1300.

“Esto es una herramienta de trabajo y cada día que no podemos trabajar, es un día menos de ingresos”, manifestó en referencia a estas entregas tardías que están haciendo las concesionarias de autos. Por otro lado, alertó que “la nueva tarifa rige a partir del que reloj la marque, hoy no puede subirse nadie a un auto y  que el chofer le diga que hay que sumar un porcentaje a lo que dice el reloj”. 

El movimiento durante diciembre-enero: “El sistema de vacaciones ha cambiado bastante. La gente agrega días a los fines de semana y después está acá. Estacionalmente diciembre es el mes pico y en enero no trabajamos tanto, pero este primer mes del año fue movido pese a las vacaciones de los chicos y los judiciales. Los fines de semana han sido complicados, pero en la semana se movió”. 

Desde la Asociación de Taxistas de Capital (ATC), pidieron que la suba sea del 21 por ciento ya que consideran que los valores están atrasados desde 2016. “Los taxistas perdieron 7 por ciento de adecuación”, dijo a Télam Alberto Rodríguez, representante de ese gremio. “Corremos detrás de la inflación, no somos formadores de precios”, sintetizó.

“Los seguros que subieron 20 por ciento, y la tasa de interés del Banco Ciudad que en enero último pasó del 17 al 30 por ciento en los préstamos para comprar autos”, enumeró. Además, se suma la constante suba del valor de los combustibles que encarece el costo del servicio y reduce la ganancia para el trabajador.

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